Todo lo que necesitas saber sobre una endodoncia

endodoncia

Seguro que en más de una ocasión has oído hablar de la endodoncia, pero es probable que no acabes de tener muy claro qué es exactamente ni en qué casos es necesario realizarla.

Una endodoncia es un tratamiento que tiene como principal objetivo matar el nervio que está provocando tanto dolor. Se trata de extraer la pulpa del diente y dejar en su lugar un material biocompatible.

Es un procedimiento de limpieza de los conductos mediante el cual se eliminan las células muertas y las bacterias para dejar el conducto libre de infecciones.

Fases de la endodoncia

La endodoncia se realiza en varias fases, que van desde el diagnóstico de la infección hasta la restauración del diente en caso de ser necesario.  Con estas fases se consigue eliminar la infección y devolver la funcionalidad a la pieza dental que estaba afectada.

Previo diagnóstico

En la fase del diagnóstico se hacen una serie de pruebas guiadas por parte del profesional. Estas pruebas le permitirá a tu dentista conocer toda la información que necesita sobre cómo es el dolor, dónde está localizado, si se calma con el frío o cuál es su intensidad.

Las preguntas van encaminadas a conseguir un buen diagnóstico. Además, te harán radiografías para comprobar cuál es el estado del diente y conocer cuál es su anatomía.

Anestesia local

La anestesia que se utiliza en este tipo de intervenciones es local, para provocar la mínima alteración o dolor al paciente. Solo se busca dormir al diente que va a ser tratado y la zona que está justo a su alrededor.

Hay que verificar que no exista ninguna inflamación ni infección en el momento de aplicar la anestesia para que actúe de la forma que se espera. Si tuvieras una infección, el tratamiento se tendrá que posponer y realizar un tratamiento de antiinflamatorios y antibióticos.

Apertura y aislamiento de la pieza

Esta fase consiste en desinfectar la zona y dar acceso a la zona afectada para que el profesional pueda trabajar cómodamente y el tratamiento consiga un buen resultado.

Conductometría e instrumentación

La conductometría es la fase en la que se determina la longitud del diente que va a ser tratado. Determina las extensiones para poder introducir los instrumentos en el conducto.

Si este procedimiento está bien hecho se consigue un buen resultado y se reduce el dolor o molestia al paciente.

Restauración de la pieza

Una vez el conducto está listo, se procede a la restauración de la pieza dental afectada, o lo conocido comúnmente como el empaste dental. Con este procedimiento se consigue eliminar la caries y devolver al diente su funcionalidad.

Control de la endodoncia

Como parte final de tratamiento, lo habitual es que te hagan una radiografía para verificar la efectividad de la intervención y que todo ha quedado perfecto, así como un seguimiento durante las próximas semanas.

Cuándo es necesaria una endodoncia

La endodoncia se realiza cuando existe una infección que, normalmente, se ha iniciado con la aparición de una caries. Si esta caries traspasa la dentina y llega a afectar a una parte o a la totalidad de la pulpa, es necesario realizar la intervención.

También puede que se tenga que realizar si has sufrido un traumatismo en el diente que te haya provocado su rotura o si tienes una lesión endoperiodontal, que son aquellas en las que coexisten una enfermedad periodontal y otra endodóntica.

Después de la endodoncia

Una vez que el tratamiento ha finalizado, normalmente se administra al paciente algún analgésico para que las molestias sean las menos posibles y la recuperación sea más rápida.

Es posible que en los días inmediatamente posteriores a la intervención sufras sensibilidad, molestias e incomodidad. Debes tener en cuenta que esa zona antes estaba dolorida e infectada, y que eso se tiene que ir pasando poco a poco.

En el caso de que el odontólogo te haya dado otra dosis de antibióticos, es importante que la sigas. Nunca debes dejar el tratamiento, aunque el dolor se haya ido.


Ahora ya conoces lo que es una endodoncia y cómo se hace. Pero lo mejor es intentar evitar esta situación y hacerse revisiones periódicas en una clínica profesional como Clínica Beltrán. ¡Estaremos encantados de ayudarte!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *